Caso Rafael Garay: Psicóloga forense apuntaría a «una psicopatía de tipo estructurada».

Luego que el abogado de Rafael Garay, Ángel Valencia, interpusiera una denuncia por «presunta desgracia» debido a que el economista se encontraba desaparecido desde el 14 de septiembre, tras irse de viaje, señalando que estaría fuera del país realizándose un tratamiento para el cáncer en Francia. Finalmente, según lo investigado por distintas fuentes, se descubrió que ni siquiera habría pisado la clínica en la que se iba a hacer su tratamiento.

En menos de 24 horas la Policía de Investigaciones confirmó que el economista estuvo en cuatro países en los últimos 17 días: Francia, Holanda, Tailandia y Rumania. Se logró confirmar su paradero, ya que en este último lugar solicitó un certificado de soltería.

El fiscal José Morales, de la Fiscalía Centro Norte, dispuso ayer diligencias a la dirección de Investigación Criminal de Carabineros para dar con el paradero de Rafael Garay. Asimismo se inició un sistema de cooperación internacional en todo el mundo, en especial con funcionarios de Rumania, que buscan una dirección en ese país para saber dónde se encuentra, como consigna La Segunda.

La elaboración de un perfil psicológico de Rafael Garay está dentro de las acciones, el cual se realiza en procedimientos de búsqueda de personas desaparecidas. La investigación personal es para obtener un análisis detallado de quien no se tiene contacto.

Para lograr armar el perfil entrevistarán al entorno más cercano al ingeniero comercial. Además se estudiará en profundidad las entrevistas que dio al momento de contar que tenía cáncer. Cabe recordar que Garay, en la historia sobre su tratamiento, contó que fue a Francia donde los médicos –según expresó– le habían dicho que no perdiera la esperanza, pero que «ordenara» su patrimonio.

«Seguí un tratamiento de un año en Japón y falló. Ahora fui a Francia, estuve dos semanas hospitalizado en el centro europeo del cáncer Gustave Roussy, y fueron bien claros. Me dijeron que diera la pelea, pero que ordenara mi patrimonio y dejara instrucciones claras si no quería ser conectado a un respirador o ese tipo de cosas», señaló en ese entonces.

Luego que se descubriera el paradero de Garay, a través de un video el periodista Iván Nuñez se refirió a la desaparición del economista y al dinero que invirtió en la empresa Think & CO y dijo que «lamentablemente deposité una parte importante de mis ahorros, plata que probablemente no es tanta tampoco, pero que es el fruto del trabajo de casi 25 años en los medios de comunicación». Además le envió un mensaje diciendo que «Rafael, si ves esto en algún minuto, regresa. Pese a todo lo que ha ocurrido hay algunos que todavía tenemos algo de cariño por ti. Todo se puede arreglar».

Ante esta avalancha de información por la desaparición de uno de los economistas más conocidos y que por mucho tiempo se presentó en varios programas de televisión analizando casos de inversiones y fraudes, cabe recordar que ocurrida la estafa piramidal de AC inversions, Garay señaló que «los controladores de las estafas piramidales toman recursos para sí y los esconden, fundamentalmente fuera del país, en paraísos fiscales». Así el economista se presentaba por distintos canales explicando cómo funcionaban estos fraudes, señalando que «si tú hubieras detenido la empresa AC 6 u 8 meses antes habrías recuperado los fondos. Hoy no se va a recuperar nada».

Asimismo, confesó que «tengo la sensación que hay dos o tres empresas más que siguen el mismo esquema» y que «en Chile existen 1000 fondos de inversión», afirmó en UCV.

La psicóloga forense Margarita Rojo –directora del diplomado en Psicología Forense de la U. Miguel de Cervantes y también ex perito de la PDI– fue quien dio su primera hipótesis sobre Garay: una psicopatía de tipo estructurada, como la del «contador de las estrellas» o la del operador de futuros que defraudó a Codelco, declaró la académica al medio.

Además, manifestó que «no quiero señalar que sea un psicópata. Todo esto es una hipótesis. Lo que más llama la atención cuando le preguntan por su enfermedad es que él responde de manera súper racional. No hay una conexión emocional. Y una de las descripciones importantes de la psicopatía es que no existe esta conexión».

Rojo agregó al diagnóstico que «aquí hay mucha frialdad y distanciamiento. Habla de aspectos que a otra persona podrían derrumbar emocionalmente (…). Es como si tuviera un lado B. Eso confunde al resto de la gente, porque al final no saben de qué forma es. Lo que pasa es que entre más indicadores pudiéramos encontrar asociados a la psicopatía, más puntúa para esa hipótesis», sentenció.

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